Diseñado por HANGHAR, el proyecto trata de una casa que llega desde el taller y se posa suavemente en el paisaje asturiano, reinterpretando lo rural desde la precisión industrial, la ligereza constructiva y una nueva sensibilidad contemporánea
Casa Guadalupe representa la apuesta de HANGHAR por una vivienda contemporánea basada en la industrialización, capaz de combinar eficiencia, sostenibilidad y calidad material sin perder su vínculo con el paisaje asturiano. El proyecto parte de una reflexión sobre cómo integrar sistemas constructivos avanzados en contextos rurales sin romper la coherencia con el entorno, proponiendo una arquitectura precisa, sobria y adaptada al lugar.

Precisión y materia
Desde el punto de vista tipológico, la vivienda se ancla al contexto local mediante la reinterpretación de dos figuras características: el galpón agrícola y la casa mariñana. En un entorno suburbano que conserva un carácter más rural que residencial, estas tipologías siguen definiendo la escala, la forma de implantación y la relación con el territorio. Casa Guadalupe recoge su claridad volumétrica, su vínculo directo con el suelo y el clima, y una manera esencial de construir, trasladándolas a un lenguaje contemporáneo desarrollado mediante sistemas en seco.

Paisaje construido

Topografía e integración

Vista de interior
La vivienda se fabrica íntegramente en taller, lo que permite un control exhaustivo de los acabados y de los tiempos de producción. El transporte se realizó mediante camiones tráiler y el montaje en parcela fue especialmente ágil: en apenas 48 horas la estructura principal quedó instalada. Este proceso reduce significativamente los plazos de obra frente a la construcción convencional, minimiza las afecciones sobre el entorno y garantiza una mayor precisión en la ejecución.
La implantación responde a la irregularidad del terreno y a la voluntad de intervenir lo mínimo posible sobre él. Por ello, la casa se apoya en un sistema de pilares que se adapta a la topografía existente, reduce los movimientos de tierra y preserva la condición natural del lugar. La elección de materiales atiende a criterios de durabilidad, optimización constructiva y buen comportamiento térmico en un clima húmedo y variable. El sistema se resuelve mediante una estructura metálica ligera, fachada ventilada con panel sándwich, cámara de aire aislada y cubierta de chapa minionda.

Vista de comedor

Vista de dormitorio
A través de esta lógica, Casa Guadalupe plantea una nueva manera de entender la vivienda prefabricada: no como un producto estándar, sino como un sistema flexible capaz de generar arquitectura con carácter, calidad espacial y una relación precisa con su entorno. Se propone así una alternativa viable a los métodos tradicionales, más ágil, controlada y replicable, alineada con las necesidades actuales de vivienda sostenible.
La ejecución confirma que la prefabricación puede ser una herramienta rigurosa para proyectar, donde la industrialización convive con el cuidado del detalle y la atención al lugar.

Vista de salón
HANGHAR
Fotografías de Rory Gardiner
Casa Guadalupe: arquitectura contemporánea en clave rural








