Un rascacielos de madera, teñido de tonos rojizos, se alza en la periferia de Zúrich explorando nuevas formas de construir en altura

Maqueta del sistema estructural de la torre
Donde la ciudad se expande sobre antiguos suelos industriales, el desarrollo de Zwhatt Areal ensaya nuevas formas de densidad urbana. En este contexto, esta torre de viviendas en Regensdorf no se impone desde la imagen, sino desde la lógica que lo construye, integrándose en un tejido donde las distintas piezas se relacionan entre sí y donde la torre forma parte de un sistema mayor más que de un gesto aislado. Con cerca de 75 metros de altura y 21 plantas, la torre plantea una cuestión todavía abierta en la arquitectura contemporánea: cómo reducir el impacto ambiental en edificios de gran escala sin renunciar a la densidad que exige la ciudad.

Axonometría aérea
La respuesta no se formula como un gesto radical, sino como una negociación precisa entre materiales, técnica y normativa. El edificio forma parte de una estrategia urbana más amplia en la que la verticalidad permite liberar suelo y reforzar el espacio público. La planta baja, atravesada por arcadas, establece una relación directa con la plaza central, diluyendo el límite entre edificio y ciudad.

Vista de la torre y sección
Esta densidad también introduce tensiones: la compacidad de las plantas y la concentración de circulaciones reducen los espacios intermedios, desplazando la vida colectiva hacia ámbitos más puntuales, que se complementan con espacios comunes concebidos como extensión de la vivienda. El edificio se organiza a partir de una jerarquía clara. El hormigón se concentra en la base, el núcleo y las plantas inferiores, donde las exigencias estructurales y de seguridad son mayores.

Plano tipo de plantas inferiores y plantas superiores
Sobre él, la madera asume el protagonismo en los niveles superiores, configurando una estructura portante visible que reduce el peso total del edificio y limita el uso de materiales de alta huella de carbono. La torre se percibe así como un volumen ligero apoyado sobre un zócalo masivo, una dualidad que no solo responde a una lógica constructiva, sino que define su expresión.

Forjados híbridos de madera y hormigón
La envolvente participa activamente en este planteamiento. Los módulos fotovoltaicos integrados en las bandas horizontales convierten la fachada en una infraestructura energética capaz de generar una parte significativa del consumo eléctrico del edificio. Al mismo tiempo, actúan como filtros solares, regulando la radiación y aportando profundidad a la imagen exterior. La repetición de estos elementos construye un ritmo constante, donde la estética no se añade, sino que emerge directamente del funcionamiento.

Doble función de los paneles solares en fachada
En el interior, la organización responde a una lógica compacta, con varias viviendas por planta dispuestas en torno a un núcleo central. Sin embargo, la retícula estructural de madera introduce una flexibilidad que trasciende esta repetición.

Estructura híbrida de madera y hormigón
Al liberar los cerramientos de su función portante, las viviendas pueden adaptarse a diferentes configuraciones, anticipando cambios en los modos de habitar. La organización en planta favorece además viviendas con doble orientación y una mayor calidad espacial dentro de una estructura compacta. La estructura queda expuesta y define la atmósfera doméstica, aportando una materialidad cálida que contrasta con la escala del conjunto.

Interior de las viviendas
El tono rojizo, entre granate y burgundy, se repite en distintos materiales de la fachada, construyendo una imagen unitaria del edificio. Más que un recurso decorativo, actúa como hilo conductor entre estructura, envolvente y sistema energético, reforzando una lectura coherente del conjunto y dando lugar a un concepto de materialidad y color muy característico.

La materialidad y color unifican el conjunto
En este sentido, el proyecto no se define tanto por lo que resuelve como por lo que plantea. Más que una solución definitiva, se presenta como un prototipo que explora los límites actuales de la construcción en madera en altura, asumiendo un equilibrio todavía inestable entre sostenibilidad, normativa y densidad.

Espacios comunes interiores
En la trayectoria de Boltshauser Architekten, el proyecto se inscribe en una investigación continuada sobre el uso de los materiales y los sistemas constructivos como generadores de arquitectura. La torre no aparece así como un caso aislado, sino como parte de una práctica que explora las lógicas híbridas como herramientas para repensar la construcción contemporánea hacia el futuro.
Escrito por María Unceta desde Zúrich
Fotografías de Kuster Frey, Niklas Eschenmoser, Sandro Livio Straube
Construcción de viviendas en altura con madera: el ensayo híbrido de Boltshauser Architekten









