Olivari presenta dos manillas que transforman un elemento cotidiano en una pieza de diseño: Flute, de Michael Vincent Uy, apuesta por la elegancia atemporal, mientras Lipstick, de Renzo Piano, combina geometría minimalista, innovación y funcionalidad arquitectónica
FLUTE de Michael Vincent Uy
La idea detrás de la manilla Flute es combinar formalmente superficies planas y cónicas, líneas limpias y elegantes, perfiles curvos y ergonómicos, en un equilibrio proporcionado y armonioso.
Su diseño, fruto de una cuidadosa investigación de las proporciones, le confiere una versatilidad que le permite integrarse con naturalidad tanto en contextos clásicos como modernos, convirtiéndolo en un modelo atemporal.
Su esencia está definida por una serie de contrastes que realzan su carácter único: ligereza y solidez, esencialidad y sofisticación, sencillez y complejidad. Un equilibrio refinado que se traduce en un objeto con un fuerte valor estético y funcional.
El nombre Flute recuerda directamente la copa de champán, un icono de elegancia atemporal. Al igual que el cristal esbelto y refinado, este tirador destaca por su forma armoniosa, evocando una estética atemporal que combina tradición e innovación.
LIPSTICK de Renzo Piano
La idea de diseñar un tirador para Olivari había sido barajada durante mucho tiempo por Renzo Piano, pero siempre se había pospuesto.
La oportunidad de concretarlo surgió casi por casualidad, durante una charla en la Trienal, con motivo de la inauguración de la exposición dedicada a Angelo Mangiarotti, para la cual Piano comisarió la instalación.
Fue entonces cuando surgió la solución: involucrar a su hijo Matteo, su colaborador privilegiado a la hora de trabajar en la escala pequeña del diseño, en contraposición a la escala dilatada de la arquitectura.
Esta colaboración nos ha permitido afrontar juntos todos los refinamientos necesarios para un proyecto tan esencial como complejo: un tirador, de hecho, es un elemento arquitectónico que, a pesar de su aparente simplicidad, debe responder a precisas necesidades ergonómicas, estéticas y funcionales, poniéndose al servicio de la arquitectura y siguiendo su inspiración.
El proyecto se guió por dos principios: por un lado, el tirador debía reflejar el alfabeto visual de Renzo Piano, expresando su lenguaje arquitectónico; Por otro lado, tenía que ser sencillo y accesible, al alcance de un público joven.
Así nace Lipstick, una manilla que nace de la yuxtaposición de elementos geométricos esenciales, inspirado en la claridad y la sinceridad constructiva típicas de muchas obras de Renzo Piano. Un diseño minimalista, pero capaz de introducir un toque innovador.
El nombre Lipstick es una referencia directa a su forma cilíndrica, que recuerda al envase de una barra de labios. La idea detrás de esta elección es poética: así como un toque de rojo ilumina un rostro, un tirador bien diseñado puede realzar y embellecer el entorno en el que se instala.
Cuando el diseño transforma lo cotidiano: las manillas Flute y Lipstick de Olivari








