BIG firma sus primeros edificios en Japón con tres villas de tierra apisonada que reinterpretan la arquitectura tradicional japonesa y se integran en el paisaje costero de Sagishima
El estudio danés BIG (Bjarke Ingels Group) ha completado sus primeros edificios en Japón con Not A Hotel Setouchi, un conjunto de tres villas concebidas como una prolongación de la topografía natural de la isla de Sagishima. El proyecto, desarrollado para la compañía hotelera Not A Hotel, se completa con un pabellón destinado a restaurante y una playa privada, en un enclave privilegiado frente al mar Interior de Seto.
La intervención se articula en torno a tres volúmenes construidos con tierra apisonada extraída directamente del terreno. Esta elección material establece un diálogo directo con el entorno y permite que las edificaciones se integren visualmente en las laderas de la parcela, de 30.000 metros cuadrados. Su implantación sigue las curvas de nivel de la colina, generando una composición orgánica que recuerda a una cinta que serpentea por el paisaje.
Cada villa responde a una orientación y una relación visual específicas con el entorno. La situada en la cota más elevada, denominada 360, adopta una geometría circular que envuelve un patio privado y aprovecha las vistas panorámicas. La villa 270, ubicada en una posición intermedia, ofrece una perspectiva de 270 grados sobre el mar e incorpora una sauna y zonas de descanso alrededor de una piscina. Por último, la villa 180, más próxima a la línea de costa, presenta una silueta curva inspirada en el perfil litoral y un patio interior con recorridos revestidos de musgo.
Desde el punto de vista de la arquitectura interior, el proyecto apuesta por espacios diáfanos en los que los límites entre interior y exterior se desdibujan mediante grandes fachadas acristaladas. La distribución prescinde de compartimentaciones convencionales: los baños y las zonas de almacenamiento se concentran en volúmenes independientes iluminados cenitalmente, liberando el espacio principal y reforzando la continuidad visual.
El lenguaje material combina referencias a la tradición japonesa con soluciones contemporáneas. Los pavimentos de pizarra negra evocan la disposición de los tatamis, mientras que las cubiertas incorporan tejas solares que reinterpretan la cubierta tradicional japonesa. A ello se suman baños de inspiración nipona, piscinas infinitas climatizadas y una paleta cromática serena, pensada para favorecer una experiencia de descanso y conexión con la naturaleza.
Según Bjarke Ingels, el proyecto representa un encuentro entre la filosofía del diseño danés, la arquitectura tradicional japonesa y la precisión constructiva contemporánea. Una síntesis que convierte Not A Hotel Setouchi en una propuesta donde arquitectura, paisaje y experiencia habitable forman parte de un mismo concepto.
Fotografía de Kenta Hasegawa
Not A Hotel Setouchi. La arquitectura de BIG reinterpreta el paisaje costero japonés








