TEd’A arquitectes proyecta esta vivienda sobre un acantilado de Mallorca, equilibrando privacidad y apertura al paisaje mediante dos muros paralelos que estructuran el espacio y enmarcan las vistas al Mediterráneo

Planta en su contexto
Situada sobre los acantilados de Calvià, la parcela disfruta de una posición privilegiada frente al Mediterráneo, pero también de una condición menos favorable: las viviendas vecinas se encuentran muy próximas a los límites de la parcela. Frente a esta dualidad, TEd’A arquitectes plantea una estrategia sencilla y contundente: dos gruesos muros paralelos cierran la vivienda hacia los laterales y, al mismo tiempo, orientan las visuales hacia el mar.

Vistas del interior hacia el mar
Sobre estos muros se apoya una gran cubierta de hormigón que vuela entre ambos sin necesidad de apoyos intermedios, construyendo un espacio continuo y diáfano entendido como un gran porche habitado. Bajo esta cubierta se organizan los diferentes espacios de la vivienda mediante volúmenes independientes que contienen dormitorios, baños, cocina y chimenea, permitiendo mantener la continuidad visual y espacial hacia el paisaje.

Uso del ladrillo tanto en el interior como en el exterior
La estructura se convierte así en la principal herramienta para definir la vivienda. Los muros laterales no solo protegen de las miradas y soportan la cubierta, sino que establecen una secuencia de espacios que culmina en la relación directa con el Mediterráneo. La casa se abre hacia el horizonte mientras se protege de su entorno más inmediato.

Esquema de sistema estructural
El ladrillo producido localmente en Felanitx adquiere un papel protagonista en esta estrategia. Los muros estructurales están construidos mediante tres capas de piezas entrelazadas, mientras que el mismo material se utiliza en las particiones interiores con diferentes disposiciones, haciendo visible la distinta condición constructiva de cada elemento. La cerámica aparece también en elementos como la cocina, la chimenea y los armarios, extendiendo la materialidad desde la estructura hasta la escala doméstica.

Interior de la vivienda
La respuesta al clima se integra igualmente en la configuración arquitectónica. Los amplios vuelos de la cubierta proporcionan sombra, mientras que la apertura hacia el mar favorece la ventilación cruzada. La combinación de ladrillo, piedra local y cubierta vegetal aporta además masa térmica y contribuye a regular las condiciones interiores de forma pasiva.

El ladrillo como material protagonista
El material estructural trasciende su función constructiva para convertirse en un elemento esencial en la composición y el diseño del espacio interior. Cerrar para protegerse, abrir para mirar y utilizar la propia construcción como herramienta para conseguirlo resume una arquitectura doméstica que encuentra en la sencillez de sus decisiones su mayor expresividad.

La fachada enmarca las vistas al mar
Ted'A arquitectes
Fotografías de Luis Diaz Diaz
Ca na Birgit: una casa entre muros frente al Mediterráneo









