La vivienda se adapta a la pendiente y parece brotar de la roca, la vegetación y la luz de la sierra mallorquina como una prolongación natural del terreno

Volumetria exterior de la vivienda
En la ladera de una zona residencial a las afueras de Palma de Mallorca, OHLAB proyecta Casa Tramuntana como una arquitectura que renuncia al protagonismo para integrarse en el paisaje. La vivienda se oculta parcialmente desde la calle, cerrando al entorno urbano y se abre por completo hacia la montaña, buscando la orientación sur, la privacidad del bosque y una relación directa con la topografía y la luz mediterránea.

Patio mediterráneo integrado con el contexto
Más que un volumen único, el proyecto se entiende como una serie de piezas fragmentadas que parecen deslizarse por la pendiente y adaptarse al relieve natural del terreno. El programa se organiza en cinco plataformas escalonadas; cocina y comedor, salón, dormitorios, estudio y piscina, que siguen el desnivel de la ladera.

Plano de planta
Esta estrategia reduce la excavación, preserva la vegetación existente y permite que cada espacio establezca su propia relación con el paisaje y con las vistas hacia el valle.

Esquema de implantación
En el centro del conjunto aparece un patio abierto que introduce un fragmento de la montaña en el corazón de la vivienda y convierte el recorrido entre las distintas piezas en parte esencial de la experiencia doméstica. La casa no se recorre como un objeto compacto, sino como una secuencia de espacios conectados por la luz, la vegetación y la topografía.

Continuidad interior-exterior
La materialidad refuerza esa integración. Los muros interiores y exteriores se revisten con paneles de terrazo realizados con áridos pétreos que evocan la textura y los tonos de la roca mallorquina.

Materialidad interior en continuidad con el exterior
Su acabado irregular y casi geológico intensifica la sensación de que la casa ha sido excavada en el propio terreno, mientras que la cubierta vegetal prolonga la vegetación de la ladera y contribuye tanto a la integración visual como a la eficiencia energética del conjunto.

Luz natural en el interior
En el interior, materiales naturales, carpinterías a medida y una cocina tallada en piedra caliza de Binissalem mantienen la misma búsqueda de continuidad. La orientación y la ventilación cruzada aprovechan las condiciones climáticas del lugar y refuerzan una arquitectura concebida desde la calma más que desde el gesto.

Sección integrada en el terreno
Casa Tramuntana propone una forma de habitar en la que la arquitectura no se impone sobre la naturaleza, sino que establece con ella una conversación silenciosa y profundamente mediterránea.

Integración en el paisaje del volumen
Fotografías de José Hevia
OHLAB esculpe Casa Tramuntana en la topografía de Mallorca








