El proyecto transforma la norma en oportunidad mediante la sencillez y el planeamiento previo. El uso de recursos locales y la adaptabilidad reducen la energía global de la vida completa del edificio al mínimo
Fachada de las viviendas
Ubicado en Santa Margalida, una pequeña localidad del norte de Mallorca, se plantea un edificio de diez viviendas sociales y diez espacios polivalentes, construido con materiales locales y de bajo impacto ambiental.

Volumetría exterior integrada en su contexto
La estructura exterior se resuelve con piedra de marés de canteras locales, dando lugar a una construcción robusta y duradera y garantizando la integración del edificio en su entorno.

Esquema de sistema estructural
El interior se resuelve mediante una estructura horizontal de paneles prefabricados de madera y una estructura vertical de muros de carga de ladrillo local que facilita la viabilidad económica de la obra. La investigación tecnológica del proyecto recae sobre cómo optimizar los espesores de estos elementos estructurales y reducir al mínimo el material empleado en obra.

Planta tipo de viviendas y planta baja de espacios polivalentes
En este sentido, el giro de forjados en crujías alternas permite repartir al máximo la carga y asegurar la traba del conjunto, utilizando muros de carga más esbeltos y abaratando su ejecución.

Vista de pájaro de los forjados en crujías alternas
Del mismo modo, los forjados de madera se plantean con un sistema de paneles prefabricados, facilitando su montaje y agilizando su ejecución en obra. La sección en H de los paneles permite que, en situación de fuego, el tablero horizontal proteja la parte superior de las viguetas reduciendo la cuantía de madera empleada en los forjados sin necesidad de aditivos ni barnices ignifugantes, sólo a través del trabajo de la geometría de sus componentes.

Sistema horizontal de madera y sistema vertical de muros de carga
Ante la exigencia normativa de disponer una plaza de aparcamiento por vivienda y la escasa demanda real de estas en la localidad, el proyecto genera en planta baja un conjunto de espacios polivalentes de apoyo a las viviendas, que puedan a su vez ser utilizados para dar respuesta a esta exigencia.

Ritmo del sistema estrutural en la fachada y en el interior los espacios polivalentes
Esta estrategia revierte los condicionantes normativos, evitando construir un sótano de aparcamientos y, con ello, la huella ecológica y el sobrecoste económico asociados, como movimientos de tierras o contenciones. Se genera así un sistema de diez espacios polivalentes en contacto directo con la calle y el jardín trasero con capacidad para funcionar como garajes, talleres, espacios complementarios, o para albergar cinco unidades de vivienda adicionales en planta baja si en un futuro la normativa lo permitiera.

Espacio interior de las viviendas con doble orientación
En las plantas superiores, se aprovecha la reducida profundidad del edificio para generar viviendas pasantes con doble orientación, potenciando la idea de “vivir entre exteriores”. La disposición al tresbolillo de las estancias estructura la organización de las viviendas. Las tipologías se articulan en torno a un núcleo central, generando recorridos circulares que flexibilizan su uso y largas visuales que amplían la percepción espacial del interior. El recorrido del sol acompaña su uso a lo largo del día.
Espacios interiores sobrios con la calidez de la madera
El proyecto busca dar respuesta a la demanda de confort desde la propia forma de la arquitectura consiguiendo, mediante el uso sistemas pasivos como ventilación cruzada, galerías captadoras, o la inercia térmica, reducir a cero el consumo de energías primarias no renovables.

Planta tipo de vivienda y sección
En este sentido, se prioriza la orientación sudeste en todas las viviendas, utilizando las galerías de fachada como espacios captadores de energía durante los meses fríos. En los meses cálidos, un sistema de persianas enrollables permite sombrear estos espacios bloqueando la radiación solar. La organización en planta da lugar a viviendas de escasa profundidad y doble orientación, garantizando la ventilación cruzada y el aprovechamiento de las corrientes de aire dominantes.

Pórticos de acceso a las viviendas y espacios de circulación
El proyecto ha sido seleccionado en los Premios FAD de Arquitectura e Interiorismo 2026, situándose entre las obras destacadas de este año.
Javier Gavín, DATAAE, Juan Moreno, Siddartha Rodrigo
Fotografías de Clara Torres González, Joan Cantallops Busquets
Materia local, sistema global: 10 viviendas de protección pública en Santa Margalida








