La rehabilitación de la arquitectura existente recupera la memoria industrial de Sabadell mediante una intervención reversible que transforma naves y patios en nuevos espacios públicos, flexibles y bioclimáticos
El recinto industrial Sallarès Deu, en Sabadell, constituye un ejemplo significativo del modelo de los antiguos vapores textiles del Vallès. La transformación económica y productiva de la ciudad ha propiciado la progresiva reconversión de estos conjuntos fabriles, que abandonan su función original para incorporar nuevos usos públicos capaces de integrarlos nuevamente en la vida urbana.

Paisaje interior
La rehabilitación plantea la transformación del complejo en un equipamiento abierto a la ciudadanía que alberga una escuela de restauración, un centro de formación en panadería, una incubadora de start-ups y el Racó Solidari. La intervención parte del reconocimiento de los principales valores patrimoniales del conjunto y recupera la claridad de su organización original, caracterizada por la sucesión de naves paralelas y patios intermedios.

Diálogo e integración
Una de las operaciones fundamentales consiste en restituir la relación entre espacios construidos y vacíos, recuperando fachadas ocultas por ampliaciones y modificaciones posteriores. Los antiguos patios adquieren nuevamente un papel protagonista mediante su transformación en grandes atrios cubiertos por estructuras ligeras y permeables, concebidas como invernaderos. Estas nuevas piezas contrastan con la materialidad y solidez de las fábricas de ladrillo existentes, permitiendo diferenciar claramente las incorporaciones contemporáneas.

Ligereza y permeabilidad
El proyecto mantiene, al mismo tiempo, la percepción del antiguo recinto industrial como una unidad. La portalada histórica situada en el chaflán de la calle Jacint Verdaguer recupera su condición de acceso principal, mientras el pasaje interior se consolida como eje vertebrador y logístico. Cada nave dispone, además, de accesos independientes desde las calles perimetrales.

Transformación
En la Escuela de Restauración, la nave original se conserva como un gran espacio flexible. Las nuevas aulas se organizan mediante elementos autónomos, separados de los cerramientos existentes, evitando alteraciones irreversibles sobre la arquitectura histórica.

Materialidad
Esta estrategia se extiende al sistema constructivo, basado en elementos industrializados de madera CLT, desmontables y reutilizables. Los nuevos atrios funcionan también como reguladores bioclimáticos: aprovechan la radiación solar durante los meses fríos y favorecen la ventilación y disipación térmica en verano. Patrimonio, reversibilidad y eficiencia energética convergen así en una intervención capaz de adaptar el antiguo complejo fabril a nuevos usos sin renunciar a la lectura de su identidad industrial.
JAAS
Fotografías de Adrià Goula
Sallarès Deu: reprogramando el patrimonio









