Lola Domènech y Lussi+Partner han diseñado este edificio residencial para cuatro parejas de amigos, un proyecto común con cuatro viviendas y espacios comunitarios de relación y convivencia que vela por la calidad, el diseño pasivo y la sostenibilidad
Los usuarios, promotores del edificio, cuentan con una vivienda de unos 80 m2, situada cada una de ellas en una planta sobre rasante, más un conjunto de espacios compartidos situados en planta baja y altillo, tanto interiores, con un área de estudio, como exteriores, con un patio equipado con bancos y una mesa, y en el nivel de cubierta, donde se encuentra la piscina, además de una planta sótano con trasteros, lavadoras y secadoras.
Las viviendas cuentan con 3 fachadas, lo que garantiza la iluminación y ventilación natural de todas las estancias interiores.
El acceso se produce en la zona central, donde se encuentra en núcleo de circulación vertical, una escalera paralela a la fachada longitudinal de la parcela, también ventilada e iluminada de forma natural gracias a la disposición de una celosía cerámica que crea juegos de luces y sombras en el espacio.
La zona de día, un espacio abierto que integra el estar, el comedor y la cocina se sitúa a la izquierda del hall de entrada, conectado con amplias terrazas que se abren al patio trasero, concebidas como una extensión del espacio interior hacia el exterior, separados por amplias cristaleras que desdibujan los límites.
Los dormitorios se sitúan a la derecha abiertos a la calle lateral y a la fachada principal.
En la calle lateral estos espacios de descanso se protegen del ruido nuevamente con la misma celosía cerámica, mientras que las terrazas de ambos testeros disponen de porticones de madera con lamas orientables que ejercen de pantalla acústica y permiten regular la incidencia solar, haciendo un guiño a la tradición constructiva local, otorgando a su vez un mayor dinamismo a las fachadas.
Este diseño pasivo, que favorece ventilación cruzada de los espacios y la protección de los mismos mejora la eficiencia energética del edificio, otorgándole una clasificación A. En ello colabora igualmente la envolvente térmica, con una fachada de doble hoja con aislamiento de 10 cm de espesor y de 12 cm en cubierta. Dispone también de calefacción por suelo radiante y climatización integrada, alimentados ambos por un sistema de aerotermia.
La iluminación también es un punto clave en el ahorro energético, disponiendo luminarias LED con sistemas de regulación y detectores de presencia y apagado automático.
Los materiales utilizados hacen referencia al pasado industrial del barrio, combinando el ladrillo cerámico de las celosías con la madera de iroko de los porticones y el mobiliario con el hormigón visto de suelos y techos.
También se combina calidez con los tonos fríos del aluminio anodizado de las carpinterías , el estucado gris antracita de las paredes o el verde-turquesa del porcelánico de los baños.
Lola Domenech | Lussi + Partner AG
Fotografías de Adrià Goula
4 viviendas para 4 amigos








