XStudio, dirigido por Leticia Romero y Ancor Suárez, es el artífice de Casa M, un proyecto de rehabilitación de un antiguo edificio en Arenales, un barrio céntrico de Las Palmas de Gran Canaria, donde apuesta por el minimalismo, la sinceridad constructiva y la preservación de la huella histórica de la construcción
El barrio, en pleno proceso de transformación, intenta recuperarse de un pasado en el que fue epicentro de prostitución y drogas en la ciudad. En la actualidad, la rehabilitación de viviendas a manos de particulares se presenta como promesa de recuperación tanto económica como social.
Casa M es un proyecto que transforma un antiguo edificio situado en la esquina de una manzana en una casa-taller, con un total de 130 m². En planta baja, reemplazando a un antiguo bar del que se conserva la cartelería y otras huellas, se dispone el taller de cerámica de la propietaria del inmueble. En él, se realizan las operaciones mínimas e imprescindibles, limitadas por la falta de presupuesto. Se disponen las instalaciones requeridas por el nuevo uso, pero se conservan los acabados, con la apariencia tosca e imperfecta de muchas superficies, entre ellas los suelos.
Para completar el programa, se crea un nuevo volumen, que apoya sendos forjados de chapa colaborante en una ligera estructura metálica, minimizando las cargas añadidas a la construcción, proporcionando un segundo nivel al conjunto. Este cuerpo emerge del edificio original en fachada como un volumen de hormigón visto, contrastando con la materialidad original, pero haciendo un guiño al estado de deterioro de la misma con una textura rugosa e imperfecta.
Para comunicar la planta baja, de carácter más público, con la superior, donde se ubica la vivienda de la propietaria, se disponen dos livianas escaleras de chapa plegada, una de las cuales se cuelga de la estructura metálica superior mediante tirantes, además de disponer de una zanja que discurre en paralelo al muro.
La vivienda la compone un espacio diáfano, con todo el programa de la vivienda, caracterizado por la sinceridad constructiva, dejando desnudos una gran mayoría de los materiales utilizados, minimizando nuevamente el coste al prescindir de muchos acabados.
Destaca el uso del termoarcilla en particiones y cerramientos, vinculándolo con el taller cerámico de la planta baja, aprovechando a su vez sus bondades, capacidad aislante y bajo peso respecto al bloque de hormigón, más habitual en Canarias.
Asimismo, se apuesta por la inserción de un patio en la esquina sureste, que mejora la iluminación de los espacios, garantizando a su vez el confort climático de los espacios interiores, garantizando la ventilación cruzada.
Imágenes de David Rodríguez
Rehabilitación = Regeneración









