En el parque histórico de Villa Paglia, C+S Architects firman la escuela infantil Arca de Noé como un espacio educativo, cívico y sostenible, donde arquitectura, paisaje y comunidad se entrelazan desde la infancia
Ubicada dentro del parque de Villa Paglia en Alzano Lombardo, un conjunto histórico protegido de la provincia de Bérgamo, se alza la nueva escuela infantil Arca de Noé, diseñada por Carlo Cappai y Maria Alessandra Segantini de C+S Architects.
El proyecto se presenta como una arquitectura capaz de redefinir el papel del edificio educativo contemporáneo, trascendiendo la mera función pedagógica para convertirse en un verdadero dispositivo cívico; concebido no sólo como una escuela, sino como una declaración arquitectónica sobre comunidad, paisaje e identidad colectiva.
La intervención ocupa una superficie construida de 3.380 m² dentro de un área verde de 15.865 m². Con una inversión de 5,5 millones de euros, el proyecto se inserta en un contexto cargado de memoria histórica, donde cada decisión del proyecto responde a una lectura atenta del territorio.
El área destinada a la nueva escuela correspondía antiguamente a la huerta de Villa Paglia, un espacio delimitado por altos muros de piedra y hormigón y caracterizado por un desnivel topográfico de aproximadamente 3,5 metros. Lejos de neutralizar estas condiciones, los arquitectos las asumen como principio generador del proyecto. La lógica de los muros de contención tradicionales de la Val Seriana se convierte así en el punto de partida de la intervención, estableciendo una continuidad física y simbólica con el paisaje construido del lugar.
El acceso a la escuela se articula mediante un nuevo muro de hormigón armado pigmentado en rojo y con áridos vistos. Este elemento se convierte en una topografía habitada: aloja instalaciones técnicas, integra una rampa y se transforma en un recorrido lúdico que acompaña a los niños hasta la entrada. Grabadas en su superficie aparecen las siluetas de los animales del célebre rompecabezas diseñado por Enzo Mari en 1957, un gesto cargado de memoria afectiva y cultura del diseño italiano que convierte el camino hacia la escuela en una experiencia narrativa. La referencia al Arca de Noé emerge aquí como metáfora contemporánea: un lugar de acogida donde conviven infancia, naturaleza y conocimiento.
Desde la calle, el edificio se manifiesta de forma discreta; apenas asoman las cubiertas tipo shed, evocando el pasado industrial de Alzano Lombardo y la idea de la escuela como una fábrica de conocimiento. Esta memoria productiva se refuerza mediante la elección del blanco como color identitario, inspirado en el histórico Blanco de Alzano. El volumen principal se reviste con un mosaico de vidrio blanco de 14 mm, un material duradero y sin mantenimiento que rinde homenaje a los maestros del diseño italiano de la posguerra, como Gio Ponti o Luigi Moretti.
El contraste entre la rugosidad terrosa del muro rojo y la ligereza del volumen blanco define el carácter del proyecto. Grandes superficies acristaladas, enmarcadas por una delicada estructura de bronce, reflejan la vida interior de la escuela, el parque centenario y el cambio de las estaciones, diluyendo los límites entre arquitectura y paisaje. La transparencia se convierte así en una herramienta pedagógica y social, capaz de fomentar la relación con el exterior, la curiosidad y el sentido de pertenencia.
Aunque el edificio se desarrolla en una sola planta, su espacialidad interior se amplifica gracias a la sección compleja de la cubierta que incorpora lucernarios de tipo industrial. Éstos introducen una luz indirecta y difusa que equilibra la iluminación natural procedente de las fachadas y de los patios interiores. La organización en planta es diáfana y flexible, articulada en torno a un gran espacio central concebido como un espacio polifuncional, capaz de transformarse según las necesidades educativas y comunitarias: laboratorio artístico, área digital, gimnasio, teatro o lugar para eventos colectivos.
Dos patios interiores funcionan cómo clases al aire libre, permitiendo a los niños mantener una relación constante y segura con el exterior. El uso cuidadoso de los materiales, con madera en las superficies de contacto, pavimento continuo de linóleo blanco y soluciones acústicas integradas, garantiza confort, bienestar y calidad espacial. Cada aula se identifica mediante un animal y un color específico, presentes también en los baños y en los grandes elementos lúdicos de madera contrachapada diseñados a medida por C+S Architects, reforzando la dimensión pedagógica del espacio.

Las aulas se abren directamente a un pórtico exterior que reinterpreta, en clave contemporánea, la tradición moderna italiana y el proyecto de Terragni para la escuela Sant’Elia de Como. Este filtro arquitectónico refuerza la continuidad entre interior y paisaje, regulando la luz y el clima, y extendiendo el aprendizaje más allá de los límites construidos. Al mismo tiempo, el edificio incorpora tecnologías de energía alternativa que le permiten alcanzar la certificación NZEB (Nearly Zero Energy Building), convirtiéndose en el primer edificio público de estas características en Alzano Lombardo.
Más allá de su excelencia técnica y formal, la Arca de Noé destaca por su capacidad de devolver a la ciudad una parte del parque históricamente inaccesible y transformarla en un recurso colectivo. Reconocido con el premio DNA Paris Design Award 2025 en la categoría de Arquitectura Educativa, el proyecto confirma que la arquitectura escolar puede actuar como catalizador social, construyendo comunidad desde la infancia y ofreciendo un legado duradero al territorio.
Escrito por Aina Pérez i Verge desde Turín
Fotografías de © Alessandra Bello
Arquitectura educativa: el Arca de Noé de C+S Architects









