Ubicado cerca de la costa de Shonan, prefectura de Kagagawa (Japón), se encuentra el proyecto KUGENUMA-Y, una vivienda unifamiliar diseñada por el estudio de arquitectura KANIUE Architects. Un proyecto que aprovecha el espacio en altura interior y exterior para ampliar las posibilidades de una casa de pequeña planta
La casa KUGENUMA-Y cuenta con una superficie útil total de 102,89 metros cuadrados y 15 m de altura, distribuidos en cuatro plantas de vivienda, terraza y garaje. Una edificación de estructura simple realizada en hormigón visto y malla de acero, la cual es rodeada por una pendiente de acero de 150 metros de longitud que comunica las seis plantas.
Lo primero que pidió el propietario a los arquitectos fue la altura especificada de la casa, una altura tal que elimina cualquier barrera visual posible hacia la costa, así como la capacidad de subir esa altura fácilmente y sin obstáculos.
Situada cerca de la costa, la edificación representa el estilo de vida y determinación de su propietario por vivir cerca del mar. La vivienda unifamiliar distribuye sus espacios de manera vertical sin reducir su funcionalidad, una arquitectura llamativa, ligera y generosa que encarna la forma de vida deseada por el cliente.
Cada una de las plantas goza de una estética diversa dentro del marco de hormigón y acero: una con altos techos, otra sin paredes, otra con zonas bien compartimentadas y privadas, etc. Seis capas heterogéneas que se entrelazan gradualmente y suplen con todas la necesidades de una vivienda convencional, creando pequeñas distorsiones dentro una estructura sólida y uniforme.
La fachada de hormigón, protagonizada por grandes ventanales que consiguen una gran cantidad de iluminación natural en cada una de sus plantas, es envuelta por una rampa de acero galvanizado. Esta rampa, que no es ni ascensor ni escalera, sino una simple pendiente, consigue llegar siempre hasta los 15m de altura a través de los diferentes niveles, pase lo que pase. Una simple pendiente que, además, se puede ver de muchas otras maneras. El espacio extendido que crea en el exterior es una planta extra, lo que permite crear una conexión compleja entre el interior y el exterior en cada nivel de la vivienda. La rampa se comporta así como una superficie de expansión, un refugio del sol, una barandilla de seguridad y una venda para bloquear la vista y garantiza la privacidad de los habitantes.
Normalmente, las paredes exteriores de un edificio de 15 metros de altura, especialmente si se encuentran cerca del mar, se deterioran fácilmente y acortan la vida útil del edificio, pero en el caso de este proyecto, siempre están a la altura de los ojos y se pueden revisar a diario gracias a la estructura de la rampa. Cuando se trata de trabajos de mantenimiento, un edificio alto requiere grandes andamios, que pueden ser costosos, pero aquí la rampa se convierte en el andamio. Una decisión de diseño que consigue cumplir con el objetivo de crear un edificio complejo dentro de una idea sencilla, donde la vida de los habitantes sea simultáneamente parte de la arquitectura.
Fotografía de Koji Fujii y Nacasa&Partners Inc.