¿Puede una casa simular el movimiento enérgico de un pez? Bajo esa premisa técnica y poética, el estudio F5 Proyectos y Arquitectura diseñó la vivienda Big Fish. Una casa que se asoma al Cantábrico
En el corazón de la localidad de Cadavedo, Asturias, se localiza esta vivienda unifamiliar proyectada por el estudio F5 Proyectos y Arquitectura. Su geometría semicircular dialoga con la topografía y recoge el paisaje circundante al mismo tiempo que protege la intimidad de los habitantes. Interior y exterior se relacionan con fluidez, la casa participa así del paisaje de verdes laderas y mar que se torna protagonista en la vida de sus habitantes.
La pieza se construye mediante una estructura portante que es a su vez una envolvente de acero de1,5mm de espesor. Este exoesqueleto de acero S275JR es un mecano de piezas plegadas y cortadas en laser que se montan en seco mediante tornillería. Con inspiración en el tradicional origami japonés, cada elemento del puzzle que conforma la estructura fue diseñado mediante cálculo por elementos finitos para conseguir una solución altamente eficiente y precisa que permitiese alcanzar la libertad formal del proyecto con los mínimos recursos.
La estructura se reviste con una piel en pizarra, material presentes en la arquitectura local vernácula, que en esta ocasión se emplea de manera tecnológica siendo el revestimiento final de una fachada de alto rendimiento. El volumen se reconoce rotundo y escultural con su geometría curvilínea y una cubierta a dos aguas en un entorno al que se conecta mediante grandes ventanales en vidrio. El resultado formal conecta la tradición de los hórreos asturianos, algunos de los principios del Movimiento Moderno y la última tecnología de eficiencia energética.
La vivienda se eleva en relación a la cota del terreno sobre una estructura esbelta de pilotis metálicos. Un núcleo de hormigón conecta la cota cero con el piso principal sobreelevado y sirve de punto de inicio para el recorrido que lleva de una estancia a otra concatenando espacios en una secuencia fluida en coherencia con la soltura de la curva de la planta. Al igual que los usuarios, la luz recorre con facilidad la totalidad de la vivienda señalando el avance del día, que se hace aún más evidente gracias a la estética interior de líneas limpias y depuradas sin elementos que distraigan.
Como muestra de su firme apuesta por la sostenibilidad, la obra ha logrado el exigente estándar PHI Low Energy Building del Instituto Passivhaus. Además, esta propuesta de vanguardia ha sido distinguida con el Premio Especial Asturiana de Zinc, un reconocimiento que pone en valor su carácter innovador en el sector de la construcción.
Un ejercicio de biomímesis estructural que hace de la casa el refugio perfecto al paso del tiempo, un mecanismo vivo en el paisaje.
F5 Proyectos y Arquitectura
Fotografías de Iván Morán
Arquitectura de precisión en la casa Big Fish, un refugio en Asturias








